20 abr. 2013

Fran Elías (Modas Clandestinas)

Llega a nuestras manos un disco que, por sorprendente, no deja de ser un trabajo a caballo entre la honestidad constatada de su autor y la valentía del mismo por explorar vías de expansión musical tratadas en un idioma no nativo. Hablamos del disco de ‘Home work’ que firman The Traveling Zoo como su primera reseña en Cd.

Tratándose de una entrevista realizada por el Portal Nuevaola80 algo más tiene que haber detrás de toda esta presentación, como así es. Su autor no es otro que Fran Elías, el que fuera alma mater, creador y compositor de una de las bandas asturianas con más calado en la década de los 80, como lo fue Modas Clandestinas, a quien realizamos la siguiente entrevista.

Ante todo Fran, enhorabuena por este primer trabajo como The Traveling Zoo. Las primeras cuestiones que nos planteamos resultan obvias ¿Por qué este nombre? y ¿Por qué un disco en inglés?

En primer lugar, gracias por la presentación.

El nombre de The Traveling Zoo (El Zoo Ambulante) me parecía atractivo por la idea de combinar el concepto de movimiento con algo que normalmente permanece estático, como es un zoo. Además quería también insinuar que este era un proyecto abierto a más gente, y el zoo puede en cualquier momento admitir nuevos animales...

La parte lírica del asunto suscita siempre la misma pregunta: ¿por qué en inglés? Hay varias razones de peso. Primero, porque la música que he mamado toda mi vida estaba en ese idioma. Segundo, porque creo que canto mejor en inglés (siempre he escrito mis melodías vocales en una especie de sucedáneo de inglés, que luego perdía todos los matices a la hora de trasladarlo al castellano). Tercero, porque el público hispano-hablante tolera mejor las canciones en inglés que si fuera a la inversa. Y cuarto, porque estoy cansado de oír que la única esperanza para las empresas españolas es dedicarse a la exportación.

No obstante, el escribir en inglés no es una excusa para hacer letras que sólo digan estupideces, en la esperanza de que nadie las entienda. De hecho, si de algo estoy moderadamente orgulloso, es del esfuerzo por escribir textos con significado y con la dificultad añadida de hacerlo en una lengua que no es la mía.


Vemos que tu hijo Pablo colabora con la guitarra en el tema ‘I am strong’, ¿hay más colaboraciones de otros músicos en el disco?

La de mi hijo Pablo fue la única colaboración. Este tema concreto estaba dedicado a él y me apetecía que se implicase en cierta manera. Lo demás es cosecha propia, aunque sólo voces y guitarras están grabadas en vivo. El resto, a base de muchas hora de programar desde los teclados y el ordenador. Es increíble lo que la tecnología le permite hacer a uno hoy en día.


¿Qué esperas acerca de la aceptación de este primer álbum?

En cuanto a la respuesta de público, estoy muy satisfecho. Al principio, pensaba distribuirlo sólo en formato digital (durante algunos días, el disco estuvo en la lista de más vendidos de Amazon, lo cual fue un shock), pero la gente empezó a pedirme copias en CD y decidí autoeditarme una pequeña tirada que se está vendiendo muy bien. De momento, ya he conseguido algo que se me antojaba, cuando menos, complicado: vender bastantes copias sin haber hecho tan siquiera un solo concierto, lo que me hace ser relativamente optimista con respecto a lo que puede ocurrir en el futuro, una vez que el proyecto se vaya consolidando. En cuanto a la crítica, es pronto para saberlo, porque creo que la primera parte de la ecuación es la más difícil: saber en qué nicho puedes encajar mejor, qué personas pueden ser más receptivas hacia tu trabajo, y conseguir que se te escuche entre la descomunal oferta que existe. Buena parte de los discos que he vendido han sido gracias a dejar al interesado que lo pruebe y lo compre en caso de que le guste, y hasta ahora ha funcionado muy bien, así que creo que si la crítica me permite hacer lo mismo, quizá tenga alguna posibilidad.


Toda la elaboración del disco es propia, desde la composición, grabación, mezcla y, por supuesto, producción ¿Has quedado satisfecho con el resultado final?

Sí. Es un trabajo pobre, pero honrado. Después de dos años conviviendo con estas canciones, aún no me he cansado de ellas, y te puedo asegurar que soy de los que se cansa enseguida. Soy perfectamente consciente de que no suena tan bien como podría sonar de haber grabado en un estudio profesional y con unos ingenieros cualificados, pero creo que, dentro de todos los factores que pueden influir en la calidad del producto final, el más importante es la canción, luego la interpretación y, en último lugar, el sonido. También sé que la colaboración de otras personas podría haberme aportado muchas cosas que a mí ni se me pasaron por la cabeza, pero esto ya era una cuestión de orgullo personal.


De los temas de ‘Homework’, ¿Cuál destacarías?

Una de las cosas que me agradan del disco es que, cuando preguntas a la gente qué canción les gusta más, no hay unanimidad: ya me han citado al menos la mitad de los temas, y eso es lo que quería, que no se tratase del típico disco con un tema sublime y diez o doce rellenos infumables. Una vez dicho esto, hay un par de ellas que me producen un tilín especial: “I am strong”, por lo que te contaba de que está dedicada a mi hijo, y “Upside Down”, porque su rabia resume perfectamente cuál era el objetivo de este álbum: es una terapia personal que me sirve de liberación. Al igual que el protagonista de Network se asoma a la ventana para decirle al mundo que está harto, yo me asomé a The Traveling Zoo para convertir la frustración en creación.


No queremos dejar escapar la ocasión de tener a tiro a uno de los principales iconos del pop asturiano para hacerle alguna pregunta de su grupo de entonces, ¿Qué relación actual tienes con los componentes de Modas?

A algunos hace mucho que no los veo; a otros, como José Miguel Vaquero, el batería, lo veo con cierta frecuencia, y con Antonio de la Rosa, que era letrista del grupo y también colaboró después con Danza Invisible y Javier Ojeda (aún lo sigue haciendo en la actualidad), tengo un proyecto paralelo llamado Reposados, en el que él y su hermano Manuel escriben canciones, y yo hago labor de producción, algunas guitarras y, de vez en cuando, me dejan cantar un poco. Es probable que este año también publiquemos algo.


La pregunta obligada, ante tanto revival ochentero ¿Habéis en algún tipo de reunión conmemorativa?

No, el resto de la gente abandonó los trastos hace ya mucho y me imagino que, en el caso de que ellos quisieran volver a tocar, que lo dudo, harían falta muchos meses de ensayo para poner otra vez Modas en pie.


En aquella época, vuestras influencias eran las de grupos como Simple Minds, Echo & The Bunnymen, Psychedelic Furs o U2. Notamos en este disco (Siglo XXI) que todavía persisten ¿estás de acuerdo o son figuraciones nuestras?

Nada que objetar a lo que dices. Musicalmente, The Traveling Zoo bebe de muchas fuentes, aunque el principal manantial es el de The Beatles. Cuando uno ha crecido escuchando esa música una y otra vez, resulta imposible desprenderse del poso que deja. Suelo decir que mis influencias van desde ABBA hasta ZZ Top, con lo cual dejo todas las bases cubiertas, pero, por supuesto, algunas se dejan ver más que otras: los cuatro grupos que citas son innegables y podemos añadair a Tom Petty; los cantautores americanos de los 70; el Britpop de los 90… pero siempre con una preocupación especial por las melodías por encima de cualquier otra cosa.


Tras la disolución de Modas Clandestinas, te dedicas a producir a otras bandas del entorno, tales como Los Murciélagos y montas un nuevo proyecto, Los Mendigos, ¿Qué nos puedes contar de aquellos lejanos avatares?

Lo de Los Murciélagos fue una pifia garrafal por mi parte, porque eran una gran banda y yo no tenía ni idea de producir, así que, por culpa mía, hicieron un single penoso. Por suerte, tenían el talento suficiente para recuperarse del palo. Mendigos era un proyecto personal muy parecido a The Traveling Zoo, sólo que en castellano: salía a tocar con una acústica y un ordenador Atari haciéndome las bases rítmicas, pero eran los primeros 90 y creo que la gente no estaba acostumbrada todavía a algo que luego se ha hecho habitual. Creían que les estaba tomando el pelo. También colaboré mucho con un gran cantautor asturiano, Juan Olay, en sus diversos grupos (La Huella, Soviet Sister) y sigo haciéndolo ahora que también trata de sacar adelante un proyecto en solitario. De hecho, el suyo es uno de los ejemplos que me empujó a dar el salto.


Y, para finalizar, aparte de la promoción de este disco ¿Qué planes tienes entre manos? ¿Hay alguna fecha de conciertos inminentes que podamos desvelar a nuestros lectores?

Montar la banda que me apetece, va a llevar bastante tiempo, así que, de momento no va a haber directos. No tengo prisa. Me he marcado unos objetivos realistas y espero cumplirlos Al fin y al cabo, si he esperado a volver casi 30 años, no voy a apurarme ahora, por lo que me planteo esto como una carrera de fondo, a mi ritmo, aunque sin perder de vista la cabeza. Por supuesto, si surge la oportunidad de adelantar, intentaré no dejarla pasar.

Ahora mismo, estoy en pleno proceso de pre-producción del siguiente trabajo. Hay 18 temas esperando ya en el horno y espero poder tenerlo todo listo para finales de año. Por entonces, ya con el repertorio de los dos discos bajo el brazo, será el momento de poner en marcha el directo y que el Zoo empiece a sea ambulante de verdad.


Muchas gracias Fran por tu tiempo, y mucha suerte!!!

Gracias a ti por abrirme un hueco en este fantástico portal.

[Redacción Nuevaola80. Pedro J. Pérez]

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